Me da verdadero asco la gente que se hace la víctima. Ese tipo de individuos/as que van por la vida lloriqueando, quejándose siempre de todo y de todos. Me da vomitera. Siempre poniendo excusas, justificaciones y explicando rollos que a nadie interesa y que se han sacado de la chistera.
Lo verdaderamente jodido es que uno no sabe lo desgraciado que es hasta que escucha a estas personas; porque resulta que todos tenemos problemas más gordos que los suyos pero con la única diferencia de que no vamos predicándolo.
Con esa cara de aflicción, esa voz desgarrada y ñoña, esa máscara de obligada aflicción... y es que este tipo de gente no puede vivir sin una pena, la que sea, para tener siempre una excusa a mano si las cosas no salen bien, o aunque salgan bien.
Curiosamente lo que más hablan son siempre lo que más tienen que callar.