Cambio Radical
Hay veces que necesitamos hacer un cambio radical en nuestra vida para demostrarnos a nosotros mismos que podemos tomar las riendas. Es lo que me ha pasado a mí hoy, me he demostrado a mí misma que tengo un par de ovarios, y para que lo digan también las peluqueras, os podeís imaginar. Supongo que ya véis por donde van los tiros, y aunque parezca una nimiedad, la gente que me conoce flipará al verme con mi nuevo look. Aunque soy yo la primera que flipo. Bueno, y también tengo que darle las gracias a mi peluquera, que tiene unas tijeras más ávidas de pelo que Obelix de jabalís. Pero en fin; yo lo quería, yo lo tengo. Vaya si lo tengo...


